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APERTURA DE LA TEMPORADA DE PESCA DE TRUCHAS EN LA PATAGONIA
Néstor Saavedra

Con muy pocos cambios en el Reglamento de Pesca Continental, comenzó el primer día de noviembre la temporada de pesca 2002-2003 en la Patagonia argentina. La principal característica son las aguas muy altas y desafiantes. 

Las intensas y tardías nevadas y lluvias que azotaron la cordillera sureña argentina se reflejan en el caudal de ríos, arroyos y lagos. Por lo menos hay 2,5 metros más de altura en las aguas, lo que implica un verdadero desafío para la apertura de la temporada. Los cambios físicos que experimentan los pesqueros obligan a ser creativos y curiosos para dar con los peces. Estas variaciones, sin embargo, auguran meses de pesca muy buenos, a partir del inicio del 2003.

Nuestra primera incursión fue en el río Limay, en Rincón Chico, a apenas media hora de auto de la ciudad de Bariloche, junto a los guías “Paco” Rodríguez y Alejandro Pschunder.   

DÓNDE ESTAMOS

El río Limay es uno de los más importantes de la Patagonia. No sólo por su gran caudal sino también porque ha sido aprovechado en gran parte de su extensión para la obtención de energía eléctrica. Nace en el lago Nahuel Huapi y recorre 430 kilómetros como frontera entre las provincias de Río Negro y Neuquén.

Rincón Chico es parte de la estancia Fortín Chacabuco de diez mil hectáreas. La Asociación Caza y Pesca Nahuel Huapi administra este paraje de pesca, que cuenta con un sector de camping y próximamente tendrá dormis, pese a encontrarse tan cerca de Bariloche. Lo más importante es que esta institución vela por el control de esta riquísima franja del río, gracias a los cuidadores que defienden cinco kilómetros de costa pescable. 

RASTRILLAJE

Con tranquilidad y sin apuros preparamos los equipos de spinning en un precioso quincho vidriado donde normalmente reciben a los turistas. En una caminata de veinte minutos ya estábamos pescando sobre el Limay, que corre a apenas treinta metros del quincho. Los lugares más cercanos están bien poblados de truchas, pero Paco prefiere que sirvan para que los pescadores nos quedemos atónitos viendo cómo suben de la superficie para comer un pedazo de pan, aunque probablemente ya superen los tres o cuatro kilos de peso.

Para trabajar prolijamente el lugar alternamos los lanzamientos: tres tiros por pescador, ubicados a unos diez metros entre cada persona. A medida que cumplíamos con los lanzamientos bajábamos unos cinco metros cada uno. El primer tiro lo hacíamos corto, a unos diez a quince metros. El segundo un poco más largo y el tercero lo más lejano posible. Siempre tirábamos a unos cuarenta y cinco grados aguas arriba, mucho más con la gran correntada que forma la abundancia de aguas. De este modo, se podía dejar que la cuchara bajara un poco más para recogerla a noventa grados o un poco aguas arriba. Si el tiro se hacía más a la izquierda del cáster, esta maniobra resultaría casi imposible porque el artificial ganaría fácilmente la costa al dejarlo hundirse. 

QUÉ RINDIÓ

La propuesta era no pasar más de dos horas pescando para volver al quincho a degustar un exquisito asado. En esas dos horas tuvimos varios piques, de los que destacamos un par de unas robustas arco iris de setecientos gramos y poco más de dos kilos. Ambas tomaron cucharas: la más chica, una Lill-Oringen, de Abu, de diez gramos; la segunda, una Alfer’s nacional del tipo campanita, con pelos wedless. Ambos ejemplares demostraron su carácter de salvaje. Corridas, saltos, mucha pelea son una demostración de que las truchas argentinas están entre las mejores del mundo, y prácticamente no ha sufrido daño a causa de piscicultura o ingreso de ejemplares en cautiverio.

A las cucharas y señuelos se les debe dejar una sola punta y con la rebaba apretada. Esto simplifica la tarea de devolución, aunque dificulta la clavada en artificiales con volumen como los craibaits. Sin embargo lo establece el nuevo reglamento que, además, para la zona del Limay especifica lapesca con mosca solamente y devolución obligatoria para el tramo entre el nacimiento y el puente de la ruta 237, sector conocido como La Boca, y la liberación obligatoria desde este puente hasta Villa Llanquín. Lo cumplimos al pie de la letra.

La eliminación de las puntas de los triples contribuye, por otra parte, a evitar los molestos enganches que se producen con tanta correntada en las piedras del filo del veril. Muchas veces lo que se traba es el nailon y, en este caso, el corte es casi inevitable. Por esta causa no recomendamos usar multifibra. 

DE TARDE

Antes de parar al mediodía vimos un nutrido cardumen de truchas, pero asentadas en el fondo, como si el extraño calor de primavera las aplastara. Les pasábamos las cucharas sobre sus fauces, pero no se inmutaban. Esta parte del río, especialmente la conocida como Segunda Recta está bien poblada, principalmente en la zona en que cae el veril muy cerca de la costa.

La gran cantidad de nuevas playas de piedra y los árboles que han quedado semisumergidos dificultaron la labor de la tarde, cuando fuimos a visitar pesqueros como el Pozón del Conde o La Curva. Son excelente para épocas con menos cantidad de agua, como sucederá desde fin de año en adelante. En la búsqueda de sortear estos obstáculos, Alejandro pudo obtener un par de ejemplares chicos con moscas húmedas, usando cañas seis y líneas de hundimiento rápido, indispensables para enfrentar tanto caudal. En las venideras tardes de más calor, la gran cantidad de insectos que hemos visto seguramente eclosionarán como para probar con moscas secas en los sectores más rasos de inundación. 

REGLAMENTO

Hay pocos cambios con respecto al reglamento del año interior. Las buenas noticias son la inserción por primera vez de dos provincias argentinas: La Pampa y Tierra del Fuego. Por cuestiones económicas se prescinde este año de los precintos, que se usaron la temporada pasada para controlar el cupo de extracciones. Además dos extensiones: la del uso de flotadores individuales y la de la temporada hasta el primer día de mayo. Por primera vez este reglamento no lo edita la Asociación de Pesca con Mosca sino la Secretaría de Turismo de la Nación.   

RECUADRO

Datos útiles

Guías de pesca: para el ingreso a Rincón Chico es fundamental contactarse con Paco Rodríguez (02944-504635) o Alejandro Pschunder (02944-503951). Por mail: salmo@bariloche.com.ar. Web: www.hookandpatagonia.com

Alojamiento, renta de autos, hospedaje, asesoramiento en general: en Bariloche es excelente la atención con muy buenos precios en el hotel Ruca Cheli: 24 de Septiembre 275, 02944-424528, rucacheli@ciudad.com.ar Para más datos, consultar a la operadora local andespatagonicos@bariloche.com.ar

Comidas: ningún pescador puede dejar de comer en La Jirafa (Palacios 288, 02944-423669), no sólo por sus treinta años en el rubro en Bariloche, sino porque Tito, su propietario, es atador de moscas y pescador, y en el lugar se congregan, especialmente los martes, los mejores guías y flycasters de la ciudad.

Cómo llegar: para evitar el cansancio de manejar desde Buenos Aires, nada mejor que realizar mil kilómetros hasta Viedma y tomarse en tren de Sefepa, que lleva bandeja automovilera. El viaje es muy bonito y cuenta con coches camarote, pullman, primera y comedor. Es un privilegio llevar las cañas y las cajas de pesca en el camarote para ir atando y preparando la jornada. Informes: trenpatagonico@bariloche.com.ar


Para más datos y teléfonos o mails no duden en comunicarse con nosotros a 

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