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YA NO VOY
AL AMAZONAS PORQUE...
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Néstor Saavedra
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Pescar en el Amazonas es el
sueño de casi todo pescador deportivo. Muchas veces, sin
embargo, pensamos que es imposible concretarlo por una serie
de razones que no son, ni más ni menos, que falsos mitos.
Luego una hermosa semana de pesca capturando tucunarés en el
río Sucundurí con el extraordinario guía Rubinho, llegué a
la conclusión de que, por lo menos, siete presuposiciones
que teníamos eran totalmente falsas.
1. Hace un calor insoportable
Falso. No hace más calor que el que se vive en una
ciudad argentina de Río Negro hacia el norte en verano. Es
mucho más tolerable que la temperatura estival en una gran
urbe, como Buenos Aires, Córdoba o Rosario. Créanme: de
noche hay que taparse con una frazada liviana en la carpa.
2. Hay muchos insectos
Falso. A causa del PH del agua no prosperan las larvas de
muchos picadores y chupadores. Por lo cual: ¡no existen
mosquitos! “En cuero” a la noche tomando una cervecita a
orillas del río. No vimos arañas ni abejas y solo algunas
mosquitas que no pican y unas avispas que van a la luz
artificial de noche, pero de las que nadie, ninguno, recibió
una picadura.
3. El viaje es largo y pesado
Falso. Si bien son muchas horas, los paisajes y la
adrenalina de la inminencia de la pesca lo transforman en
una travesía rica, expectante. Por ejemplo: las antiguas y
fastuosas construcciones, como el Teatro de la Opera, en
Manaos; la vista aérea de la selva desde la avioneta a
novecientos metros de altura; y la enorme reserva indígena
del río Conumá, donde se ven las chozas de los nativos.
4. Hay que ser muy buenos pescadores
para disfrutarlo
Falso. Hugo y María Alonso acompañaron, desde Cañada de
Gómez, a su hijo Francisco, de diecinueve años. Pancho, gran
pescador, pero sus padres, ¡esquiadores! Sin embargo,
disfrutaron de los paisajes y pescaron, aunque, al
principio, ni sabían tirar. Ellos fueron los únicos que
siempre navegaron en el mismo bote, sin rotarse, y se les
organizaron salidas especiales, por ejemplo, a las cascadas
del Camaiú, a las playas para bañarse o cerca del campamento
para que volviesen al mediodía a descansar.

5. El campamento es muy berreta para
lo que se paga
Falso. Se trata de un campamento VIP, donde el
pescador recibe toda la atención y no hace nada más que
disfrutar de la pesca. Encuentra las carpas iglúes
individuales armadas y con toalla, almohada, sábanas y
frazadas, y colchón inflable. Hay servicio de mucama y de
lavado de ropa (esto achica el contenido de las valijas
drásticamente). Las carpas se ubican en un lugar alto con
doble piso y con techo que las protege a todas, de modo que
las lluvias tropicales no las mojan. Hay dos baños con
inodoro y dos sectores de ducha con agua caliente. Para
afeitadoras, cargadores de baterías y noctámbulos hay
corriente 220 V por generador. Un comedor techado es lugar
de desayunos, picadas y cenas opíparos. ¡Qué más en plena
selva y con los peces a un paso!
6. Es muy caro por tratarse de un
campamento.
Falso. Es la modalidad más económica de las tres que operan
en lugares salvajes. Las otras dos opciones son los barcos o
flotantes-hoteles (el precio puede ser similar) y las
posadas (bastante más caras). Por supuesto que se puede
optar por la que el bolsillo disponga.
7. Los peces son chicos
Falso. En estos dos ríos se logran verdaderas bestias. Cinco
de los siete argentinos no contábamos con experiencias
amazónicas y, sin embargo, obtuvimos tucunarés de cuatro a
seis kilos (su potencia equivale al doble del peso), aruanás
de uno a cinco kilos y Francisco se dio el gusto de sacar
una pirarara de quince kilos, luego de varios cortes por la
potencia de este pez de cuero. Los tucunarés de dos kilos ya
son muy luchadores y cada uno de nosotros debe haber sacado
más de diez en la salida. Por lo tanto, pesca y diversión
están aseguradas, sumándole a ello la belleza de las
técnicas que utilizan en Brasil y que casi no son conocidas
en la Argentina.

En octubre y noviembre estaré viajando otra vez gracias los
amigos de Florida Travel. Para “prenderse” en una de estas
salidas, con muy buenos planes de pago y financiación,
rbermudez@fts.com.ar , Teléfono:
0054 11 4322 0355.
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